El estrés afecta a todas las personas, independientemente de su edad y condición. Una situación de estrés excesivo o prolongado en el tiempo produce consecuencias tanto en la salud como en la calidad de vida de la persona que lo sufre.
Algunas de estas consecuencias pueden ser: dolor de cabeza, problemas de memoria, dificultades para concentrarse, problemas estomacales, dolores de espalda, pérdida de control, irritabilidad, alteraciones en los patrones del sueño.
Algunos consejos prácticos para manejar el estrés serían: respirar profunda y conscientemente, hablar con un amigo, aprender a decir que no, incorporar aromas agradables, tomar una ducha, regular la temperatura, caminar, adoptar una postura corporal cómoda….
Frente a una situación de estrés es muy importante controlar la respiración. Para ello, se debe de tomar una postura adecuada como se explica en el vídeo, y seguidamente comenzar a respirar como si se tuviera un “globo en la barriga”. Al inspirar haremos que el aire llegue hasta la base de los pulmones, inflando la barriga. Al expirar, sacaremos el aire y la barriga volverá a su posición.
También es interesante visualizar escenas agradables y relajantes, incorporando tantos sentidos como se puedan.
El cuerpo y la mente están muy unidos, por eso se debe de trabajar también la relajación física progresiva. Esta consiste en contraer y relajar grupos musculares en periodos de 10-15 segundos siguiendo un orden (en el caso del vídeo, descendente). Se tiene que ser consciente de la relajación de los músculos.
Estas técnicas se pueden utilizar en varios momentos del día que supongan una situación de estrés o ansiedad.
“La persecución, incluso de las mejores cosas, debe ser calmada y tranquila” (Marco Tulio Cicerón)