Desde el programa me quedo en casa queremos informarles y darles unos consejos de una enfermedad muy común entre nuestros adultos mayores.

En la fisiopatología de la Enfermedad de Parkinson podemos encontrar un déficit de las neuronas productoras de dopamina, un neurotransmisor esencial para el control de la coordinación del movimiento y la postura, caracterizada por temblor, rigidez muscular, acinesia, alteraciones del equilibrio, marcha festinante, facie inexpresiva y sialorrea Para que la EP se manifieste clínicamente en el paciente se precisa de la pérdida del 80% de estas neuronas.

Hoy en día los medicamentos permiten al enfermo de Parkinson aliviar eficazmente la mayor parte de sus síntomas, lo cual, combinado con la utilización de diferentes técnicas fisioterápicas dirigidas a disminuir la rigidez y el dolor, mantener una postura correcta, mejorar el equilibrio, la coordinación y la marcha, trabajar la motilidad facial y las transferencias, mejorar la función cardiorrespiratoria e intestinal, permiten al paciente parkinsoniano mantener una calidad de vida aceptable.

La fisioterapia a domicilio se centrará en potenciar la actividad física diaria con ejercicios sencillos que combinen respiración, fuerza muscular.

• Tratamiento fisioterápico.

• Movilidad general: Flexo-extensión, rotaciones, lateralizaciones.

• Estiramientos de la musculatura más afectada.

• Flexo-extensión, abducción-aducción, rotaciones de hombro.

• prono-supinación de antebrazo.

• Flexo-extensión, abd-add, circunducción de muñeca

• Flexo-extensión de dedos.

• Estiramientos: pectorales, bíceps, tríceps y músculos del antebrazo.

• Flexo-extensión, abd-add, rotaciones de cadera.

• Flexo-extensión y rotaciones de rodilla.

• Flexo-extensión, inversión-eversión de tobillo.

• Flexo-extensión de dedos. • Ejercicios de equilibrio: Caminar sobre una línea recta, desplazamientos laterales levantando un pie del suelo, tablas basculantes…

• Ejercicios de coordinación: Alternar miembro superior con inferior; lanzamientos de pelota, primero en sedestación y luego en bipedestación.

• Ejercicios de marcha: Alargar el paso, balanceo de los brazos, cambios de sentido y circuitos con obstáculos.

Realizar estos ejercicios en casa es aconsejable, ya que ayudan a mejorar esta enfermedad. Todos estos ejercicios mejoraran vuestra calidad de vida, si los podéis ir introduciendo en una rutina diaria. El optimismo perpetuo es un multiplicador de fuerzas (Colin Powell).